¿Cuánto vale una determinada caravana?
En el año 1978 una caravana medianamente grande, pongamos una de poco menos de 5 metros con capacidad para 6 ó 7 plazas de camas, costaba unos 3.000 euros (es decir unas 500.000 pesetas). ¿Cuánto podría pagarse por esa caravana a 2011, 33 años después?
Por supuesto, depende directamente del estado de la caravana. Como un coche, si ha sufrido un golpe en un accidente, puede valer únicamente por las piezas que contenga que puedan resultarle interesantes a alguien, es decir, normalmente muy poca cosa porque es muy difícil encontrar gente que tenga exactamente la misma caravana. Al igual que un coche también, si tiene la estructura principal gravemente afectada por óxido (en el caso de una caravana por pordedumbres en la estructura de madera), estará en la misma situación o peor, porque si ya está podrida hasta la estructura, cómo deben de estar el resto de piezas y mecanismos...
Es decir, una caravana, por muy bonita que se vea por fuera, o incluso por dentro, puede valer practicamente nada, apenas unos pocos cientos de euros.
Pero ¿cuánto puede llegar a valer si está bastante bien, o si está muy bien? ¿Cuánto puede llegar a pagarse por una caravana sin incurrir en una mala compra?
Para empezar, con 3.000 euros en 1978 —por seguir el ejemplo del principio—, podías comprarte una casa pequeña, tal como suena. Es decir, una caravana era algo carísimo para los precios de la época. Siempre ha sido así con las caravanas. Ahora una caravana familiar nueva cuesta más que un coche, y no tiene motor, y es mucho más delicada que un coche. Es decir, un primer propietario de una caravana, normalmente pedirá un buen dinero por ella.
Por otro lado, una caravana nueva, de la misma capacidad de camas, cuesta 15.000 euros. Y hay que ver que los acabados de muchos modelos de caravanas actuales en su precio básico siguen llevando un equipamiento muy parecido a caravanas muchísimo más veteranas: el frigorífico grande, la calefacción o el lavabo llegan a ser opcionales...
O sea, si no queremos desembolsar el dineral que cuesta una caravana nueva, pero queremos algo en muy buen estado, saldremos ganando comprando una de segunda mano aunque lleguemos a pagar más de lo que costaba nueva en su día. Pero para eso deberá estar verdaderamente impecable, o bien porque haya sido usada contadas veces en toda su vida y luego siempre guardada en un garaje fresco y seco, o bien porque haya sido completamente restaurada, a nueva.
Es decir, una caravana usada puede valer como mínimo cero euros (hay montones, cientos de caravanas, constantemente a la venta, de los años 70 a 90, anunciadas por cientos y miles de euros, que por mil razones diferentes valen cero patatero), y como máximo incluso más de lo que costó nueva, bastante más.
Como norma general, para los máximos que pueden pagarse por una caravana impecable (estamos hablando de restauraciones prácticamente íntegras, o de casos hipotéticos de caravanas antiguas impecables apenas usadas —que rara vez encontraremos, son hallazgos casi casuales, no algo que se pueda encontrar googleando un rato—), podríamos establecer, de manera muy somera y generalista, y sin incluir modelos raros como caravanas extremadamente grandes (casi 6 metros de habitáculo o incluso más), muy escasos como las Fly, o muy buscados como las Eriba:
**Precios actualizados regularmente**
Año 1979 y anteriores:
lo que te pidan, eso es terreno exclusivo para frikis empedernidos como un servidor.
Entre 1980 y 1989:
menos de 4 plazas: 4.000 euros
4 ó 5 plazas: 5.000 euros
6 ó más plazas: 6.000 euros
Entre 1990 y 1998:
menos de 4 plazas: 4.600 euros
4 ó 5 plazas: 6.000 euros
6 ó más plazas: 7.500 euros.
Entre 1999 y 2007:
entre 50% y 60% de lo que costaría una nueva similar.
Posterior a 2008:
según el caso.
En cualquier caso hablamos de que la caravana, repito, está apenas usada (se compró, se usó una vez durante quince días, y se guardó en un garaje el resto de su vida); o ha sido renovada casi de arriba abajo, no ligeramente remaquillada. Por supuesto, el equipamiento que incluya podrá alterar estos precios, pues un avancé nuevo para una caravana de tamaño medianamente grande puede acercarse a los 1.000 euros, pero un avancé al que le falte un lateral puede valer cero porque no encontraremos un recambio de tal cosa; y unos cuantos trastos de cámping pueden valer mucho o poco dinero, dependiendo también de su estado. Hay extras homologados para las caravanas que son caros, como las calefacciones, los sistemas fotovoltaicos, los calefactores de agua... Así que también habrá que tener todo eso en cuenta, si lo incluye o no, además del servicio de entrega de la caravana, de garantía, etc. Los precios máximos arriba mencionados, si bien son meramente orientativos, deberían incluir al menos un avancé o toldo y algunos extras de cámping.
Para hacernos una idea del precio de una determinada caravana, deberíamos tomar esos precios máximos, y a partir de ellos deberíamos ir descontando lo que tuviera pendiente de ser restaurado: una sola ventana puede llegar a valer más de 300 euros. Restaurar la chapa de una caravana (arañazos, golpecitos, rascadas, peladas...) y pintar, puede acercase a los 1.000 euros fácilmente. Renovar todos los cojines y tapicerías, con cortinas, visillos, etc., también puede costar muchos cientos de euros. Un frigorífico nuevo si al final resulta que el viejo no funciona, también varios cientos de euros. Ruedas, frenos, revisión de sistema de gas, enganche, impermeabilizaciones... son muchas las cosas que pueden estar para ser revisadas en una caravana.
En resumen, si estamos ante una caravana que ha venido siendo usada habitualmente, y que no ha sido completamente restaurada antes de vendérsenos, puede fácilmente ser tasada muy por debajo de esos precios máximos (a menudo casi tanto como la mitad), pues que los muebles estén muy enteritos no significa que la caravana esté completamente sana y revisada, cabe mirar a fondo y tener en cuenta todos los gastos en los que se incurrirán tras la compra (ver ejemplo aquí).
Detectar el precio justo de cada caravana es esencial para que resulte una buena compra, ya que si pagamos 3.500 euros por una caravana pequeña y sencilla y ya con muchos años, y luego resulta que nos tenemos que gastar 2.000 más en reparaciones y extras, nos habrá costado casi lo mismo que una también pequeña y sencilla pero de reestreno con pocos años.
Continuar leyendo:
LISTA DE COMPROBACIONES
Por supuesto, depende directamente del estado de la caravana. Como un coche, si ha sufrido un golpe en un accidente, puede valer únicamente por las piezas que contenga que puedan resultarle interesantes a alguien, es decir, normalmente muy poca cosa porque es muy difícil encontrar gente que tenga exactamente la misma caravana. Al igual que un coche también, si tiene la estructura principal gravemente afectada por óxido (en el caso de una caravana por pordedumbres en la estructura de madera), estará en la misma situación o peor, porque si ya está podrida hasta la estructura, cómo deben de estar el resto de piezas y mecanismos...
Es decir, una caravana, por muy bonita que se vea por fuera, o incluso por dentro, puede valer practicamente nada, apenas unos pocos cientos de euros.
Pero ¿cuánto puede llegar a valer si está bastante bien, o si está muy bien? ¿Cuánto puede llegar a pagarse por una caravana sin incurrir en una mala compra?
Para empezar, con 3.000 euros en 1978 —por seguir el ejemplo del principio—, podías comprarte una casa pequeña, tal como suena. Es decir, una caravana era algo carísimo para los precios de la época. Siempre ha sido así con las caravanas. Ahora una caravana familiar nueva cuesta más que un coche, y no tiene motor, y es mucho más delicada que un coche. Es decir, un primer propietario de una caravana, normalmente pedirá un buen dinero por ella.
Por otro lado, una caravana nueva, de la misma capacidad de camas, cuesta 15.000 euros. Y hay que ver que los acabados de muchos modelos de caravanas actuales en su precio básico siguen llevando un equipamiento muy parecido a caravanas muchísimo más veteranas: el frigorífico grande, la calefacción o el lavabo llegan a ser opcionales...
O sea, si no queremos desembolsar el dineral que cuesta una caravana nueva, pero queremos algo en muy buen estado, saldremos ganando comprando una de segunda mano aunque lleguemos a pagar más de lo que costaba nueva en su día. Pero para eso deberá estar verdaderamente impecable, o bien porque haya sido usada contadas veces en toda su vida y luego siempre guardada en un garaje fresco y seco, o bien porque haya sido completamente restaurada, a nueva.
Es decir, una caravana usada puede valer como mínimo cero euros (hay montones, cientos de caravanas, constantemente a la venta, de los años 70 a 90, anunciadas por cientos y miles de euros, que por mil razones diferentes valen cero patatero), y como máximo incluso más de lo que costó nueva, bastante más.
Como norma general, para los máximos que pueden pagarse por una caravana impecable (estamos hablando de restauraciones prácticamente íntegras, o de casos hipotéticos de caravanas antiguas impecables apenas usadas —que rara vez encontraremos, son hallazgos casi casuales, no algo que se pueda encontrar googleando un rato—), podríamos establecer, de manera muy somera y generalista, y sin incluir modelos raros como caravanas extremadamente grandes (casi 6 metros de habitáculo o incluso más), muy escasos como las Fly, o muy buscados como las Eriba:
**Precios actualizados regularmente**
Año 1979 y anteriores:
lo que te pidan, eso es terreno exclusivo para frikis empedernidos como un servidor.
Entre 1980 y 1989:
menos de 4 plazas: 4.000 euros
4 ó 5 plazas: 5.000 euros
6 ó más plazas: 6.000 euros
Entre 1990 y 1998:
menos de 4 plazas: 4.600 euros
4 ó 5 plazas: 6.000 euros
6 ó más plazas: 7.500 euros.
Entre 1999 y 2007:
entre 50% y 60% de lo que costaría una nueva similar.
Posterior a 2008:
según el caso.
En cualquier caso hablamos de que la caravana, repito, está apenas usada (se compró, se usó una vez durante quince días, y se guardó en un garaje el resto de su vida); o ha sido renovada casi de arriba abajo, no ligeramente remaquillada. Por supuesto, el equipamiento que incluya podrá alterar estos precios, pues un avancé nuevo para una caravana de tamaño medianamente grande puede acercarse a los 1.000 euros, pero un avancé al que le falte un lateral puede valer cero porque no encontraremos un recambio de tal cosa; y unos cuantos trastos de cámping pueden valer mucho o poco dinero, dependiendo también de su estado. Hay extras homologados para las caravanas que son caros, como las calefacciones, los sistemas fotovoltaicos, los calefactores de agua... Así que también habrá que tener todo eso en cuenta, si lo incluye o no, además del servicio de entrega de la caravana, de garantía, etc. Los precios máximos arriba mencionados, si bien son meramente orientativos, deberían incluir al menos un avancé o toldo y algunos extras de cámping.
Para hacernos una idea del precio de una determinada caravana, deberíamos tomar esos precios máximos, y a partir de ellos deberíamos ir descontando lo que tuviera pendiente de ser restaurado: una sola ventana puede llegar a valer más de 300 euros. Restaurar la chapa de una caravana (arañazos, golpecitos, rascadas, peladas...) y pintar, puede acercase a los 1.000 euros fácilmente. Renovar todos los cojines y tapicerías, con cortinas, visillos, etc., también puede costar muchos cientos de euros. Un frigorífico nuevo si al final resulta que el viejo no funciona, también varios cientos de euros. Ruedas, frenos, revisión de sistema de gas, enganche, impermeabilizaciones... son muchas las cosas que pueden estar para ser revisadas en una caravana.
En resumen, si estamos ante una caravana que ha venido siendo usada habitualmente, y que no ha sido completamente restaurada antes de vendérsenos, puede fácilmente ser tasada muy por debajo de esos precios máximos (a menudo casi tanto como la mitad), pues que los muebles estén muy enteritos no significa que la caravana esté completamente sana y revisada, cabe mirar a fondo y tener en cuenta todos los gastos en los que se incurrirán tras la compra (ver ejemplo aquí).
Detectar el precio justo de cada caravana es esencial para que resulte una buena compra, ya que si pagamos 3.500 euros por una caravana pequeña y sencilla y ya con muchos años, y luego resulta que nos tenemos que gastar 2.000 más en reparaciones y extras, nos habrá costado casi lo mismo que una también pequeña y sencilla pero de reestreno con pocos años.
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LISTA DE COMPROBACIONES

