¿Sale a cuenta practicar caravanismo?
Si bien esas son las primeras preguntas que deberíamos hacernos al empezar a pensar en comprarnos una caravana o similar, es un tema que a veces se olvida, o que uno no sabe responderse a si mismo. Aquí se trata esa cuestión.
Comprarse una caravana, si no somos demasiado exigentes en los detalles más supérfluos (es decir, si no somos pijos, seamos claros), suele ser fácilmente costeable. Los que la usan a menudo, bien porque la tienen siempre plantada en el mismo cámping o en un terreno privado, bien porque la enganchan muchos fines de semana al año, viajen lejos o no, a menudo les saldrá más barato que las estancias en hoteles y las comidas en restaurantes (o el construirse una caseta en su propiedad).
Aquí un aviso: no existen caravanas documentadas y en buen estado suficiente para seguir siendo usada con unos pocos apaños, que cuesten 1.000 euros. Ni 2.000. Incluso de 3.000 son tremendamente escasas. Puede parecerle que no es así a quien no sabiendo nada de caravanas eche un vistazo a las web de anuncios de caravanas usadas, y no se haya dado cuenta de que todas esas caravanas modernas y baratas son simplemente intentos de estafa (no existe la caravana ofertada). Busque en esas mismas webs un Mercedes grande con muy pocos años y apenas usado por 3.000 euros: también los encontrará, hay intentos de timos en las webs de anuncios en todos los apartados de enseres caros. Una caravana es fácilmente costeable, pero es un vehículo complejo, no una tienda de campaña grande ni un remolquillo de perros de caza. Practicamente cualquier caravana por debajo de 3.000 euros es un marrón asegurado (de reparaciones pendientes, de modificaciones sin vuelta atrás, de podredumbres graves, de falta de documentación completa...) Más barata, más marrón. Una caravana para una familia que quiera salir mucho y que necesite una caravana medianamente equipada, no podrá gastar un total de menos de 5.000 euros sin acudir a caravanas ya con bastantes años (si la encuentra en buen estado), y si se quiere además un aspecto modernillos, la cosa llegará fácilmente a 6.000. Sigamos.
Una caravana es ideal para quien tenga niños. En los cámpings hacen buenos amiguetes enseguida, pasan allí lo que serán vacaciones inolvidables a la postre. Si ya no hay nenes por medio, también es muy buena cosa una caravana si eres de los que salen a menudo, pues cada salida cuesta muy poco dinero ya que la inversión inicial ya está hecha, y eso te permite salir cada vez que quieras e irte a donde más te plazca.
Acampar con una caravana puede ser baratito si, por supuesto, no acudes ya enseguida a los mejores materiales. Precisamente se está convirtiendo el caravanismo en algo con fama de caro, dadas las decenas de miles de euros que cuestan las actuales superlujosas caravanas. Pero si no eres de los que necesitan tener siempre lo mejor de lo mejor, puede resultar ventajoso alquilar una caravana o comprar una usada pero en buen estado. Las caravanas pueden durar muchos años, de manera que son fácilmente amortizables y además los costos de mantenimiento por lo general también son bajos.Adquirir una caravana de segunda mano
Imaginémos una situación bastante habitual: dispones de un coche de tamaño medio con enganche de remolque, y quieres ir con tu pareja y un par de niños todos los años a alguna zona fuera de tu provincia a pasar tres semanas. En ese caso podrás encontrar, con suerte y paciencia, por unos 4.000 euros alguna caravana sencilla y viejecilla pero con garantía, en alguna superficie comercial al efecto, a lo que tendrás que añadir hasta unos 1.000 euros en equipamiento extra (ropa de cama, cacharros de cocina, sillas y mesa plegable para el exterior, probablemente una barbacoa y un frigo para exterior...), y ya podrás salir con tu caravana. Si no tienes todo el tiempo del mundo para buscar una ganga, haz la cuenta con 5.000 euros de la compra en lugar de 4.000. Cuenta además con 450 a 900 euros para la bola de enganche del coche, si no la tienes.
De particulares puede llegar a adquirirse una caravana de segunda mano bastante más barata que en las tiendas. Pero no es lo más recomendable si no tienes mucha experiencia en caravanas, pues casi nunca acompañan garantía ni podremos tener la seguridad de que la caravana está realmente mantenida de manera que no nos acabe dando problemas y lo que era más barato acabe convirtiéndose en más caro. De hecho en algunos casos ni a través de superficies comerciales tendremos seguridad de estar haciendo una buena compra (ver Guía para comprar nuestra primera caravana para una ampliación de este tema).Por supuesto, cualquier caravana necesita de un mantenimiento y de un aparcamiento. Pero por poco dinero puede costearse tanto una cosa como la otra. Luego hay que añadir, naturalmente, los costes del cámping de cada vez que salgamos. Cuatro personas, coche y caravana pueden costar al día fácilmente unos 40 euros. Podríamos hacer una lista parecida a esta:
- amortización de la caravana: 300 euros anuales (4.000 de la compra menos 2.500 al revenderla, total 1.500 entre 5 años);
- amortización del equipamiento extra: 100 euros (1.000 entre 5 años, menos 500 al revenderlos con la caravana);
- costes fijos: 400 euros al año (parking y mantenimiento -300 euros-, y seguro e ITVs si necesarios -100 euros-);
- estancias en cámping: 600 euros (en las 3 semanas buscando alguna oferta y en el caso de que quieras tirar de cámping, porque también puedes pernoctar fuera de ellos).
Y no tenemos en cuenta el dinero que puedes ahorrar en restaurantes, pues en tu caravana puedes cocinar tu propia comida y conservarla en su frigorífico, tirando de supermercado a precios incomparablemente más baratos que los de los restaurantes y bares.
En resumen. Una caravana no es algo tan barato como una tienda de campaña, ni nos costará dos o tres mil euros de su compra y ya está, tiene su coste y deberemos mínimamente calcular nuestro caso para no incurrir en una mala compra y disfrutar de nuestro tiempo libre. No es barato, pero puede salir a cuenta si te gusta salir a menudo, respecto a tirar de bungalows, apartamentos y hoteles. Y además no compararemos cómo se está al aire libre con plena libertad de movimientos, a cómo se está en la habitación de un hotel a la que nos trasladamos en avión en unas vacaciones absolutamente preprogramadas por una agencia de viajes, porque no hay punto de comparación.
Alquilar una caravana.En España no hay muchas empresas que alquilen caravanas, y cuando las alquilan no lo hacen precisamente barato. Además, siempre necesitarás comprar equipamiento para poder usarla. Entre una cosa y otra, disfrutar de las mismas tres semanas en caravana puede acabar costándote lo mismo que la amortización de un año entero de una caravana comprada. Y si bien el coste es aproximadamente el mismo, no lo es si quieres salir a menudo, y además te obligas alquilándolas habitualmente a tener que llenarla y vaciarla cada vez guardando tú tu equipamiento en casa, y te obligas a las fechas y horarios de salida y llegada del que te la alquila. Pero puede servir, si tienes la ocasión de alquilar una, para hacer la prueba y ver si te apetece comprarte una caravana.
Aparte de todo esto, hay varios modos de usar una caravana, unos más asequibles que otros, echadle un vistazo al siguiente apartado haciendo clic aquí.

