¿Cuánto vale salir en caravana?

¿Me saldrá a cuenta, en términos económicos, irme de vacaciones con una caravana que compre o alquile, comparado a hacer turismo de otra manera? ¿Es una buena inversión comprar una caravana? ¿Cuánto cuesta una caravana?

A aquella gente que usa la caravana a menudo, bien porque la tiene siempre plantada en el mismo cámping o en un terreno privado, bien porque la engancha muchos fines de semana al año, viaje lejos o no, le puede llegar a salir más barato una caravana con unos añitos pero con su equipamiento de cocina, salones y camas, que las estancias en hoteles y apartamentos y las comidas en restaurantes (o el construirse una caseta en su propiedad). Y con miramientos, porque de lo contrario tampoco sale a cuenta (como casi todos los hobbies).

A aquellos que sólo van a usarla un total de 15 días al año como mucho, directamente no, no les saldrá a cuenta el gasto, en lo único que les puede salir a cuenta una caravana es en cuanto a la satisfacción y la libertad que da su uso comparado a unas vacaciones de agencia de viajes.

Comprarnos una caravana, si no somos demasiado exigentes en los detalles más supérfluos, es decir, si no somos... esto... sifrinos, que dicen en Venezuela... o posudos, en Colombia... o esto... bueno, va, pijines; si no somos pijines, suele ser fácilmente costeable. Si sí sois pijillos, probablemente tengáis vuestros buenos dineros y también os será fácilmente costeable, pero en ese caso podéis pasar al final directamente, al botón "pasar por caja". Bueno, aún no tengo tal botón, lo siento, mientras monto un concesionario multimarca de lujo tendréis que ir a algún comercio. Para los demás, seguid leyendo.

Hay caravanas nuevas, de las de remolcar con un coche normal, hasta por 30.000 euros y más. También las hay nuevas por 7.000 euros (nada, una cama con ruedas). O sea, de salida las caravanas son tan caras como los coches.

Caravanas de segunda mano, valga de aviso, no existen documentadas y en buen estado suficiente para seguir siendo usadas con unos pocos apaños, que cuesten 1.000 euros. Ni 2.000. Incluso de 3.000 son tremendamente escasas y tienen mucho pendiente por mantener y reparar. Tampoco hay caravanas de talla media en buen estado y con menos de 10 años por 6.000 euros. Un buen remolque tienda con no muchos años ya cuesta más de 2.000 euros. Puede parecerle que todo esto no es así a quien, no sabiendo nada de caravanas, le haya echado un vistazo a las web de anuncios de caravanas usadas y no se haya dado cuenta de que todas esas caravanas modernas y baratas son simplemente intentos de estafa (no existe la caravana ofertada, o la caravana ofertada tiene algo no anunciado que la imposibilita para viajar o incluso para ser comprada legalmente). Busque en esas mismas webs un Mercedes grande con muy pocos años y apenas usado por 3.000 euros: también los encontrará, hay intentos de timos en las webs de anuncios en todos los apartados de enseres caros.

Una caravana es fácilmente costeable, pero es un vehículo complejo, no es una tienda de campaña grande ni un remolquillo de perros de caza. Practicamente cualquier caravana por debajo de 3.000 euros es un marrón asegurado (de reparaciones pendientes, de modificaciones sin vuelta atrás, de podredumbres graves, de falta de documentación completa...) Más barata, más marrón. Una caravana para una familia que quiera salir mucho y que necesite una caravana medianamente equipada, no costará en total menos de 5.000 euros sin acudir a caravanas ya con bastantes años (si la encuentra en buen estado), y si se quiere además un aspecto modernillo, la cosa llegará fácilmente a 6.000 o 7.000. Las caravanas nuevas que venden por 7.000 euros son realmente pequeñas, no llevan ni cocina ni ningún salón en su interior, normalmente necesitaremos algo sensiblemente más espacioso y equipado que eso, necesitaremos un tipo de caravana que nueva costaría de 10.000 euros para arriba, y nadie nos va a vender algo así en buen estado por 1.000 o 2.000, tenga los años que tenga la caravana.

Una caravana es ideal para quien tenga niños. En los cámpings hacen buenos amiguetes enseguida, pasan allí lo que serán vacaciones inolvidables a la postre. Si ya, o aún, no hay nenes por medio, también es muy buena cosa una caravana si eres de los que salen a menudo, pues cada salida cuesta muy poco dinero ya que la inversión inicial ya está hecha, y eso te permite salir cada vez que quieras e irte a donde más te plazca.

Acampar con una caravana puede ser baratito si, por supuesto, no acudes ya enseguida a los mejores materiales. Precisamente se está convirtiendo el caravanismo en algo con fama de caro culpa de las decenas de miles de euros que cuestan las actuales superlujosas caravanas. Pero si no eres de los que necesitan tener siempre lo último y lo más mejor, entonces puede resultar ventajoso comprar una usada pero en buen estado respecto a otros método de salir de vacaciones. Las caravanas pueden durar muchos años, de manera que son fácilmente amortizables y además los costos de mantenimiento por lo general también son bajos.


Alquilar una caravana.

En España no hay muchas empresas que alquilen caravanas, y cuando las alquilan no lo hacen precisamente barato. Además, siempre necesitarás comprar equipamiento para poder usarla. Entre una cosa y otra, disfrutar de tres semanas en caravana puede acabar costándote lo mismo que la amortización de un año entero de una caravana comprada. Y si bien el coste es aproximadamente el mismo, no lo es si quieres salir a menudo, y además te obligas alquilándolas habitualmente a tener que llenarla y vaciarla cada vez guardando tú tu equipamiento en casa, y te obligas a las fechas y horarios de salida y llegada del que te la alquila. Pero puede servir, si tienes la ocasión de alquilar una, para hacer la prueba y ver si te apetece comprarte una caravana.

Mucho ojo con qué alquiláis y a quién, hay gente en Internet anunciando alquiler de caravanas que ni tienen procedencia demostrable, ni tienen documentación completa, ni están de verdad revisadas para ser usadas por carretera con seguridad, y que tienen unas pintas que os va a parar la policía cada vez que os la encontréis. Pensad que es un vehículo y no precisamente fácil de conducir las primeras veces, alquilad sólo a empresas serias que os incluyan todos los seguros necesarios. No os arriesguéis a que vuestra primera toma de contacto con una caravana acabe siendo la última porque lo acabéis aborreciendo el primer día al haber alquilado un trasto inútil de un particular con pocas luces.


Adquirir una caravana de segunda mano

Imaginémos una situación típica: disponemos de un coche de tamaño medio con enganche de remolque (aunque se puede tener caravana sin bola, y hasta sin coche, lo cuento luego) y queremos ir con nuestra pareja y par de niños todos los años a alguna zona fuera de nuestra provincia, aunque no demasiado lejos, a pasar tres semanas. En ese caso necesitaremos comprar (primero encontrar, con suerte y paciencia) por como poco unos 4.000 euros (es lo que valen) alguna caravana sencilla y viejecilla pero con garantía, en alguna superficie comercial al efecto, o alguna por 3.000 euros de algún particular (más como mínimo 1.000 euros para ponerla a punto por lo que volvemos a estar, con mucha suerte, en esos 4.000), a lo que tendremos que añadir hasta unos 1.000 euros en equipamiento extra (ropa de cama, cacharros de cocina, sillas y mesa plegable para el exterior, probablemente una barbacoa y un frigo para exterior...), y ya podremos salir con nuestra caravana. Si no tenemos todo el tiempo del mundo para buscar una ganga, necesitaremos hacer la cuenta con 5.000 euros de la compra en lugar de 4.000. Y necesitaremos contar además con 450 a 900 euros para la bola de enganche del coche, si no la tenemos (o acudir a otros métodos de caravanismo, ved enlace al final del texto).

De particulares puede llegar a adquirirse una caravana de segunda mano bastante más barata que en las tiendas. Pero no es lo más recomendable si no tienes experiencia previa en caravanas, pues casi nunca acompañan garantía, ni sabremos reconocer con seguridad si la caravana está realmente mantenida de manera que no nos acabe dando problemas y lo que era más barato acabe convirtiéndose en más caro.

Hay cosas de una caravana que no son revisables in situ a la hora de comprarlas, como la alineación del eje y chasis, conlleva un cierto riesgo comprar una caravana usada sin garantía, un riesgo considerable si tenemos en cuenta un posible accidente al llevárnosla por falta de correcto mantenimiento o por algún fallo en los sistemas de rodaje. Recordad que las caravanas pequeñas no están obligadas a pasar ITVs pediódicas, muchas de ellas no han sido llevadas a un taller en toda su vida (literalmente). De hecho en algunos, bastantes, casos ni a través de superficies comerciales tendremos seguridad de estar haciendo una buena compra. Para una ampliación de todo este tema, ver la sección Guía para comprar nuestra primera caravana. Ahora hagamos unas cuentas.

Por supuesto, cualquier caravana necesita de un mantenimiento y de un aparcamiento. Pero por poco dinero puede costearse tanto una cosa como la otra. Luego hay que añadir, naturalmente, los costes del cámping de cada vez que salgamos. Cuatro personas, coche y caravana pueden costar al día fácilmente unos 40 euros. Podríamos hacer una lista parecida a esta:
  • amortización de la caravana: 500 euros anuales (5.000 de la compra menos 2.500 al revenderla, total 2.500 entre 5 años);
  • amortización del equipamiento extra: 100 euros (1.000 entre 5 años, menos 500 al revenderlos con la caravana);
  • costes fijos: 400 euros al año (parking y mantenimiento -300 euros-, y seguro e ITVs si necesarios -100 euros-);
  • estancias en cámping: 600 euros (en las 3 semanas buscando alguna oferta y en el caso de que quieras tirar de cámping, porque también puedes pernoctar fuera de ellos).
Es decir, 3 semanas de vacaciones anuales vendrían a costar entre 1.000 y 1.600 euros (dependiendo de si tiramos de cámpings o no). Alquilar un buen apartamento en primera línea de playa 3 semanas en temporada alta puede costar incluso bastante más, aunque aquí no está la mayor diferencia. La diferencia se sustancia si quieres salir más a menudo: si en otro momento del año quieres alquilar un pequeño bungalow una semana, costará entre 500 y 700 euros; pero saliendo esa misma semana entera con toda tu familia con tu caravana el alojamiento costará la mitad (nada en alojamientos si pernoctas fuera de cámpings).

Y no tenemos en cuenta el dinero que puedes ahorrar en restaurantes, pues en tu caravana puedes cocinar tu propia comida y conservarla en su frigorífico, tirando de supermercado a precios incomparablemente más baratos que los de los restaurantes y bares.

En resumen. Una caravana no es algo tan barato como una tienda de campaña, ni nos costará dos o tres mil euros de su compra y ya está, tiene su coste y deberemos mínimamente calcular nuestro caso para no incurrir en una mala compra y disfrutar de nuestro tiempo libre. No es barato, pero puede salir a cuenta si te gusta salir a menudo, respecto a tirar de bungalows, apartamentos y hoteles. Y además no compararemos cómo se está al aire libre con plena libertad de movimientos, a cómo se está en la habitación de un hotel a la que nos trasladamos en avión en unas vacaciones absolutamente preprogramadas por una agencia de viajes, porque no hay punto de comparación.

Aparte de todo esto, hay varios modos de usar una caravana, unos más asequibles que otros, echadle un vistazo al siguiente apartado:


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OTROS MODOS DE TENER CARAVANA
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GUÍA A NUESTRA PRIMERA CARAVANA: