Revendedores y superficies comerciales
Aparte de encontrar caravanas usadas de particulares que directamente venden la suya, también podremos encontrarnos con particulares que se dedican a la compraventa (casual o habitual) de caravanas. Este grupo es más peligroso que el anterior, lo suyo muchas veces no es desinformación, sino mala intención y mucha práctica. Cierto que es donde más baratas ofrecen sus caravanas, en muchos casos, pero el que regalaba se murió dice el refrán, si algo es muy barato, siempre tendrá alguna tara.Con los revendedores mucho ojo, los hay realmente desalmados (aunque por fortuna suelen ser habituales de los chanchullos, así que siempre tendréis la oportunidad de pedir referencias a alguien que ya conozca su trato comercial, o por el bendito Internet), y como no están obligados a dar garantía, llegan a entregar caravanas con taras gordas (de las que no se ven como podridos internos, o de las que no sabe detectar el comprador como papeles no en regla) y al mismo precio que si estuvieran en cierto buen estado. Lo de los papeles es de escándalo. Dado que existen varias documentaciones antiguas además de la moderna y además de otros papeles que parecen pero no son documentaciones para circular, y que hay que ser un poco experto en el tema para diferenciar unas de otras, resulta que muchos reventas, e incluso superficies comerciales, se aprovechan de ello dando gato por liebre. Incluso son capaces de acabar mostrando copias de una cierta carta de un subdirector de Tráfico del año 2000 (clic aquí para partes 1 y 2) en la que se expone claramente con lo que se puede circular y con lo que no, ¡pero muestran esa carta precisamente para convencer de lo que no dice! Lo hacen aprovechándose del desconocimiento del comprador acerca de los decretos y leyes que allí se citan y de los nombres exactos de los documentos que existen. Por favor, no piquéis en ese sucio truco.
Lo peor, algunos ni revelan que se dedican, aunque sea casualmente, a la compraventa.
Más nos valdrá la pena como compradores adquirirla de algún particular directamente pues normalmente no tendremos garantía pero al menos nos costará menos dinero al no haber intermediación. O adquirirla en algún intermediario o comercio que sí dé garantía sobre lo que nos vende (de hecho están obligados todos ellos).
Y aparte de todo esto, hay que tener en cuenta otras cosas muy importantes, como la procedencia, también en las caravanas procedentes de particulares. En suelo español hay dos tipos de caravanas según su procedencia: las que se vendieron nuevas en su día en España, y las que se vendieron en el extranjero y luego llegaron de algún modo a entrar al país. De entre estas últimas, hay dos tipos más: por una parte las que fueron compradas por algún español en el extranjero (nueva o de segunda mano, tanto da) y luego traída por él a España y legalizada aquí, y por otra parte las que fueron traídas por extranjeros para veranear aquí, que aquí las aparcaron entre períodos de vacaciones para poder ir y volver cómodamente en avión, y que aquí las vendieron, o incluso abandonaron, cuando se cansaron de la actividad.De entre las caravanas nacionales, vendidas nuevas en su día en España, mientras tenga procedencia fehacientemente demostrable (porque de lo contrario probablemente significará procedencia ilegal, y lo de "los papeles se perdieron" no vale) y se avengan pesos de caravana y documentación, así como número de bastidor también en caravana y documentación, y mientras la documentación sea de verdad una autorización administrativa (o sea, papeles firmados por ingenieros no, por muy colegiados que estén), no hay problemas para comprarla si está en buen estado. Por su parte, las caravanas extranjeras compradas e importadas correctamente también son legales (si de verdad están documentadas como deben estar), si bien estas caravanas son escasísimas. El problema mayor reside en las caravanas extranjeras de extranjeros: nunca están homologadas, y casi nunca son homologables. Y es un problema porque determinadas superficies comerciales están colando por legales montones de estas caravanas aprovechándose del desconocimiento de los compradores.
Y en general, mucho ojo también con las caravanas que se anuncian en Internet. Si bien pueden encontrarse por la red anuncios de oportunidades verídicas, sitios como por ejemplo milanuncios.com o segundamano.es (pero todas las webs de anuncios en general, en mayor o menor medida) son un nido de timos y estafas.
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CUIDADO CON EL LENGUAJE USADO

