¿Es cómoda una caravana?
La mayoría de gente que piensa en comprar su primera caravana es o ha sido campista, habitual o esporádico, pero únicamente ha salido con tienda de campaña. Lo normal es que no haya usado nunca una caravana y que dude de si una caravana no será en el fondo una cosa incómoda, con más desventajas que ventajas sobre una tienda de campaña. Pero nada más lejos de la realidad: las caravanas están diseñadas realmente a conciencia, y con ellas salir cuesta menos y apetece más.Hace ya muchas décadas que existen caravanas. Las primeras de las que se tiene constancia son de la época de los primerísimos coches a motor. Al principio evolucionaron mucho, pues las caravanas más antiguas eran más parecidas a un carro del oeste americano, de los de las pelis de cow-boys, que a una caravana moderna. Pero desde hace varias décadas las caravanas apenas han cambiado. Y eso es así porque son casi perfectas para el uso que se les da.
Para empezar, cabe recordar que el mito de que hace falta un coche pesado y potente para llevar una roulotte (o rulot) es eso, un mito: como acabáis de leer, en la sociedad de nuestros padres ya había caravanas tiradas por vehículos a motor, y en la de nuestros abuelos, y en la de sus padres (dependiendo de la edad que tengáis). Y no tenían coches de dos toneladas y doscientos caballos. De hecho hace apenas una generación era habitual ver un Seat 127 tirar de una caravana de casi cuatro metros de largo de habitáculo. Y tan contentos que iban. Es decir, lo primero mira la Tarjeta de ITV de tu coche, y por muy pequeño y sencillo que sea el coche que tienes verás que permite remolcar sobradamente una caravana pequeña. Tampoco hace falta, para llevar una caravana pequeña, ningún carnet especial, con ningún coche. Ver apartado Legislación para aprender más sobre todo esto. Y si apuramos no hace falta ni coche, más adelante hablaré de esto.Las caravanas son superaislantes, aun a pleno sol en verano son fresquitas si mantienes las ventanas abiertas, y en invierno son capaces de resistir tormentas y nevadas resguardando a sus ocupantes bien calentitos.
En la mayoría de caravanas (cuando está bien elegida para nuestras necesidades) sobra espacio: tienen multitud de arcones, altillos y armarios, puedes llevar todo lo necesario para largos viajes sin necesidad de jugar al Tetris con el maletero del coche.
Incluso en las caravanas más pequeñas se cabe perfectamente aun siendo grueso o alto. La mayoría de caravanas tienen una altura interior de casi metro noventa. Y las camas dobles suelen ser de casi dos metros de largo (y más en algunas caravanas), y muchas llevan alguna cama de metro cincuenta de ancho.
Las caravanas están equipadísimas para viajar. Llevan luces que funcionan tanto conectada la caravana a la red eléctrica en los cámpings, como conectada al coche. El frigorífico es especial, completamente silencioso, y también funciona conectada la caravana tanto a cámping como al coche, pero además funciona también a gas para cuando estamos descansando en ruta. Llevan depósitos de agua que sirven tanto al cuarto de aseo como a la cocina. Suelen llevar WC (pequeños, a veces empotrados, con depósito propio de aguas residuales) absolutamente inodoros, que dan mucha comodidad sobre todo por la noche; algunas también llevan ducha...
Las caravanas se mueven fácilmente. Entre dos adultos apenas hay que empujar con muy poca fuerza para mover una caravana a mano. Un adulto no suele tener problemas para mover él solo una caravana, incluso subiendo una pendiente (con truco, ver aquí). Hasta venden sistemas para moverlas con un mando a distancia (por si sufrimos de problemas físicos que nos impidan moverla, o por si se trata de una caravana enorme).
Las caravanas resultan amplísimas, pues permiten montar estancias anexas con unas tiendas de campaña especiales, muy resistentes a la intemperie, llamadas avancés. Es fácil acabar ocupando más de una veintena de metros cuadrados una vez extendido el avancé. Si la situación lo requiere (pongamos que queremos alojar a un montón de amigos por una temporada), a un avancé de talla doble se le puede añadir un sobreavancé, y entonces estaremos ocupando hasta 40 metros cuadrados de zona protegida de la intemperie.
En fin, las caravanas son probablemente el mejor método de acampada, como lo muestra el que gran parte de las parcelas de los cámpings está ocupada por ellas, igualando casi en número a las tiendas de campaña aun siendo éstas mucho más baratas.
Si quieres más información sobre la diferencia entre caravana
y otros medios de pernocta y acampada, continúa al siguiente enlace:
¿COMPRAR UNA CARAVANA? NO SÉ....

